San Pedro y San Pablo
(29 jun) (Id=440)
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Estos son los que, mientras estuvieron
en la tierra, con su sangre plantaron la Iglesia: bebieron el cáliz del Señor y
lograron ser amigos de Dios.
Isti sunt qui,
vivéntes in carne, plantavérum
Ecclésiam sánguine suo: cálicem Dómini
bibérunt, et amíci Dei facti sunt.
Oración Colecta
Oremos:
Dios nuestro, tú que nos llenas de santa alegría en la solemnidad de los santos
apóstoles Pedro y Pablo, haz que tu Iglesia se mantenga siempre fiel a las
enseñanzas de estos apóstoles, de quienes recibió el primer anuncio de
Por
Amén.
Ahora sí estoy seguro de que el Señor envió a su ángel, para librarme de las manos de Herodes
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles
12, 1-11
En aquellos días, el rey Herodes inició una
persecución contra algunos miembros de
La noche anterior al día en que Herodes pensaba hacerlo comparecer, estaba
Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas, mientras dos
guardias vigilaban la puerta de
"¡Rápido, levántate!"
Y las cadenas se le cayeron de las manos. El ángel le dijo:
"Vístete y ponte las sandalias".
Pedro lo hizo así, y el ángel le dijo:
"Cúbrete con tu manto y sígueme".
Pedro salió detrás de él, sin darse cuenta de que era realidad aquello que
sucedía por intervención del ángel; pensaba más bien que se trataba de una
visión. Después de pasar la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta
de hierro que da a la calle, y se les abrió sola. Salieron y llegaron al final
de la calle; de pronto, el ángel desapareció de su lado. Y Pedro, volviendo en
sí, dijo:
"Ahora me doy cuenta de que el Señor ha enviado a su ángel, para librarme
de Herodes y de todo lo que los judíos tramaban contra mí".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Sal 33, 2-3.4-5.6-7.8-9
El Señor me libró de todos mis temores.
Ex ómnibus terróribus meis erípuit me Dóminus.
Bendigo al Señor en todo momento, su
alabanza está siempre en mi boca. Mi ser se gloría en el Señor, que los
humildes lo oigan y se alegren.
El Señor me libró de todos mis temores.
Ex ómnibus terróribus meis erípuit me Dóminus.
Engrandezcan conmigo al Señor,
ensalcemos juntos su nombre. Busqué al Señor y él me respondió, me libró de
todos mis temores.
El Señor me libró de todos mis temores.
Ex ómnibus terróribus meis erípuit me Dóminus.
Miren hacia él, quedarán radiantes, y la
vergüenza no cubrirá sus rostros. Cuando el humilde invoca al Señor, él lo
escucha y lo salva de todas sus angustias.
El Señor me libró de todos mis temores.
Ex ómnibus terróribus meis erípuit me Dóminus.
El ángel del Señor viene a acampar en
trono a sus fieles y los protege. Gusten y vean qué bueno es el Señor, dichoso
el hombre que se refugia en él.
El Señor me libró de todos mis temores.
Ex ómnibus terróribus meis erípuit me Dóminus.
Ahora sólo espero la corona merecida
Lectura de la segunda carta
del apóstol san Pablo a Timoteo
4, 6-8.17-18
Querido hermano: Yo estoy a punto de ofrecer mi vida, y el momento de mi
partida es inminente. He combatido el buen combate, he concluido mi carrera, he
conservado
El Señor estuvo a mi lado y me fortaleció, para que el mensaje fuera plenamente
anunciado por mí, y lo escucharan todos los paganos. Fui librado de la boca del
león. El Señor me librará de todo mal y me dará la salvación en su reino
celestial. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, Aleluya.
Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del
infierno no prevalecerán sobre ella, dice el Señor.
Tu es Petrus, et super hanc petram
aedificábo Ecclésiam meam, et portae ínferi non pravalébunt advérsus eam.
Aleluya.
Tú eres Pedro y yo te daré las llaves del Reino de los cielos
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
16, 13-19
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, de camino hacia la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó
a sus discípulos:
"¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?"
Ellos le contestaron:
"Unos que Juan el Bautista; otros que Elías; otros que Jeremías o uno de
los profetas".
Jesús les preguntó:
"Y según ustedes, ¿quién soy yo?"
Simón Pedro respondió:
"Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".
Jesús le dijo:
"Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque eso no te lo ha revelado ningún
mortal, sino mi Padre que está en los cielos. Yo te digo: Tú eres Pedro, y
sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no podrá contra
ella. Te daré las llaves del Reino de los cielos; lo que ates en la tierra
quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el
cielo".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración de los Fieles
Celebrante:
En el gozo de la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, imploremos
la misericordia divina para con la Iglesia, edificada sobre la roca de Pedro, y
pidamos por el mundo entero, iluminado por la predicación de Pablo:
(Respondemos a cada petición: Te rogamos que nos escuches).
Para que el santo Padre, el Papa, gobierne
con la sabiduría del Espíritu y la firmeza de la fe apostólica a la Iglesia del
Dios vivo, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.
Para que Dios, que envió a san Pablo a los
paganos para anunciarles el mensaje de salvación, envíe también hoy misioneros
que proclamen el Evangelio a los pueblos que lo desconocen, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.
Por los que sufren persecuciones y por los
que están encarcelados a causa de su fe, para que con la oración perseverante
de la Iglesia obtengan su libertad, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.
Para que quienes nos encontramos hoy
reunidos aquí, perseveremos cimentados firmemente en la doctrina apostólica y
en la integridad de la fe y anunciemos a Cristo al mundo, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.
Celebrante:
Protege, Señor, a este pueblo que te busca sinceramente y, por la intercesión
de los santos apóstoles Pedro y Pablo, concédele los bienes que te ha pedido.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Haz, Señor, que la oración de tus apóstoles
acompañe esta ofrenda que te presentamos y nos vuelva agradables a ti al
celebrar este santo sacrificio.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
La doble misión de san Pedro y san Pablo en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber
y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios
todopoderoso, y eterno por Cristo, Señor nuestro.
Porque en los apóstoles Pedro y Pablo has querido dar a tu Iglesia un motivo de
alegría: Pedro fue el primero en confesar la fe; Pablo, el maestro insigne que
la interpretó; Pedro fundó
De esta forma, Señor, por caminos diversos, los dos congregaron
Por eso,
con todos los ángeles y santos, te alabamos proclamando sin cesar:
[Misa]
Dijo Pedro a Jesús: "Tú eres el
Mesías, el Hijo de Dios vivo". Jesús le respondió: "Tú eres Pedro, y
sobre esta piedra edificaré mi Iglesia".
Dixit Petrus ad Iusum:
Tu es Christus, Fílius Dei vivi. Repóndit
Iesus: Tu es Petrus, et super hanc petram
aedificábo Ecclésiam meam.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Tú que nos has alimentado con esta Eucaristía, haz, Señor, que la participación
perseverante en el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, y la
fidelidad a la doctrina de los apóstoles, nos conserven unidos en tu amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor:
Amén
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